El 24
de febrero de 1500 nace en la Ciudad de Gante quien posteriormente reinaría
España como Carlos I y el Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V. Su
alumbramiento tuvo lugar durante una fiesta de las cortes flamencas de su
padre, Felipe el Hermoso, y al no haber quien atendiese a la Reina Juana de
Castilla, ésta se encerró para que sola y sin ayuda tuviera al infante.
Carlos
se crio en Flandes bajo la tutela de su tía Margarita, viuda del Rey Juan hijo
de los reyes Católicos. Derivado de ello, la Reina Juana, a quien a la postre
se le conocería como “la Loca” y su marido, se trasladarían a España con el
propósito de visitar a sus padres y rendir juramento como príncipes de Asturias
y herederos al trono de Castilla y León, así como de Aragón.
A
la muerte de la Reina Isabel la Católica, su madre ascendería al trono de
Castilla y León y Felipe quedaría como Rey consorte. Sin embargo y, debido a
las infidelidades de éste, la relación se volvió muy tempestuosa. Juana sufría
de la manipulación de su marido y tenía escenas de celos con las damas de la
corte que le acompañaban. De ahí que se dudara de su sensatez para gobernar.
Al
morir Felipe el Hermoso, en 1506, quedaría como regente de Castilla y León el
Cardenal Cisneros hasta que Carlos tuviese la edad necesaria para gobernar. Una
vez llegada a la edad, el príncipe emprendería su viaje hasta las costas del
mar cantábrico donde desembarcaría. No fue fácil ya que al llegar hubo un intento
de ataque por los habitantes de la zona que no le reconocieron.
Con
la muerte de su abuelo, Fernando el Católico, se unirían los reinos de Castilla
y León y el Reino de Navarra con el Reino de Aragón. Posteriormente fallecería
su abuelo paterno, Maximiliano de Habsburgo, por lo que contendería por la
corona de Carlomagno contra su adversario Francisco I de Francia, su tío
político Enrique VIII de Inglaterra y finalmente con Federico de Sajonia.
Se
coronó Emperador gracias al botín recibido por la conquista del Imperio Azteca
que realizó Hernán Cortés en 1521. Pero sobre todo se la debe a su tía
Margarita de Habsburgo quien consiguió un préstamo de los Fúcares quienes eran
banqueros. Su coronación se llevó a cabo en Aquisgrán y recién accedió al trono
tuvo que enfrentar la Reforma Protestante encabezada por Martín Lutero.
Modificó
escudo de España en las columnas de Hércules. Carlos derrotó y tuvo prisionero
a Francisco I de Francia después de la Batalla de Pavía. Al incumplir éste con la
promesa de no aliarse en contra del Emperador y unirse a la Liga Cognac
encabezada por el Papa que veía con preocupación el incremento de poder de
Carlos en los Estados Italianos, fue que se llevó a cabo el saco de Roma.
Carlos
también encabezó a la cristiandad en su lucha contra la invasión turca. Se casó
con su prima Isabel de Portugal y tuvieron al heredero al trono, el príncipe
Felipe quien sería conocido como Felipe II o el Rey Prudente. A Carlos se le
debe las famosas Leyes de Indias promulgadas en 1540 y las cuales cumplían con
el testamento de su abuela de proteger a los indígenas.
También
se le debe el escudo de armas de la Ciudad de México. Carlos tuvo que hacer
frente en los estados alemanes las distintas rebeliones de los príncipes
protestantes que quedó plasmado en el cuadro de Tiziano de la Batalla de
Mühlberg. Fue por esta batalla que Federico Sajonia se refirió al emperador con
las siguientes palabras; “No hay jaula capaz de contener a semejante pájaro”.
Finalmente,
y aquejado por la gota y otras dolencias, Carlos se retiró al Monasterio de
Yuste dejando en su lugar a su hijo Felipe como Rey de España y a su hermano
Fernando como Emperador. Ahí murió en 1558. De Carlos se decía que hablaba en
francés con las mujeres, italiano con los embajadores, inglés con su caballo,
alemán con sus soldados y en español con Dios.
